Proceso de mediación

Decidirse por la mediación

Vamos a describir el proceso de mediación. Cuando las partes tienen un conflicto, si ambas están de acuerdo (principio de voluntariedad), se puede acudir a un mediador. No obstante, cabe la posibilidad de que la proponga una parte. En ese caso, el mediador contactaría con la otra parte para informarle sobre la mediación.

El primer paso será por tanto una sesión informativa. En esa sesión se explica todo el proceso de mediación, se resuelven dudas y se programa una sesión constitutiva.

Acta de inicio

En la sesión constitutiva, el mediador levanta una acta de inicio y se inicia el proceso en sí. El mediador hace valer sus múltiples técnicas (lluvia de ideas, asertividad, empatía...) para conseguir el acuerdo. La sesión dura como máximo 90-120 minutos. Al terminar esta sesión, se acuerda la fecha para la siguiente sesión.

Según el grado de dificultad para conseguir el acuerdo, pueden ser necesarias hasta 5-6 sesiones en total. Todo ello, manteniendo el máximo respeto entre las partes, teniendo en cuenta los deseos y necesidades de las personas, con el fin de que el acuerdo. Este clima es importante mantenerlo en todas las sesiones. De no ser así, la voluntariedad también la tiene el mediador para retirarse de la mediación.

Acta final

Llegado al acuerdo, el mediador redacta el documento de acuerdo de mediación. Este documento se entrega a las partes para su estudio (por parte de los propios clientes, o sus abogados). En un máximo de 10 días, se levanta el acta final que sirve de título ejecutivo. Esto es, que lo acordado se lleva cabo en los términos pactados.

Cabe tener en cuenta que lo descrito es un ejemplo genérico de mediación. Cada proceso puede tener sus peculiaridades que lo modifiquen de una u otra forma, pero a grandes rasgos, esto puede proporcionar una idea de cómo funciona.