Mediación hablando

¿Qué es la mediación?

La mediación es una vía alternativa de resolución de conflictos en el que dos o más partes llegan a un acuerdo pactado. La figura del mediador es la que ejercerá de tercero imparcial para que ese acuerdo sea posible.

Principios

Toda mediación se rige por unos principios: es voluntaria, confidencial, imparcial y neutral. Voluntaria porque ninguna de las partes está obligada a hacer uso de ella y en cualquier momento puede renunciar. Confidencial porque el mediador está obligada a guardar el secreto, incluso delante del juez. Imparcial porque existe una igualdad entre las partes. Y neutral porque el mediador no toma partido por ninguna de las partes.

Ventajas

En un juicio, el juez no tiene en cuenta la voluntad de las partes. Simplemente determina lo que las partes deben hacer, de modo que una parte gana y la otra pierde. Es un proceso más caro, más largo, causa más desgaste y más dolor.

La mediación en cambio tiene en cuenta a las partes, se basa en un "vosotros". De ahí que el acuerdo es más sólido, pues se ha llegado a él a través del trabajo de las partes. No hay una parte perdedora, sino que ambas partes ganan (win-win).

El proceso de mediación es mucho más económico, pues no se paga abogado, procurador ni costas procesales. Es un proceso rápido: en 4-5 sesiones se suele llegar a un acuerdo (en un tiempo total de unos 2 meses), mientras que la vía judicial puede retrasarse años. Todo esto reduce además el desgaste emocional que conlleva la carga de los conflictos.

El acuerdo al que se llega puede ser vinculante si se presenta ante notario o un juez.

Extrajudicial / intrajudicial

La mediación se puede utilizar tanto extrajudicialmente como intrajudicial. Extrajudicial quiere decir que no es necesario que se haya abierto un proceso judicial y pueden ser problemas privados entre las partes. Por ello, los asuntos que trata la mediación pueden ser tales como acoso escolar, disputas vecinales...

La vía intrajudicial puede presentarse de dos formas. Puede ser requerida por un juzgado si así lo cree necesario. En este caso, cuando hay proceso abierto, el juzgado puede creer pertinente que la mediación va a ser mejor opción.  Y también puede darse que, dentro de un proceso abierto, las partes decidan que la mediación puede ayudar o llegar a ser una alternativa a la vía judicial. Estos son los casos como los convenios en caso de divorcio, herencias, deudas...

Por ello, la mediación puede utilizarse en prácticamente todos los ámbitos: civil, familiar, mercantil...

En conclusión

La mediación es una fantástica opción ante cualquier conflicto o disputa. Rápida, económica y en la que todas las partes salen ganando.